Punto de partida
Antes de hacer una encuesta, define qué decisión necesitas tomar
Una frase basta para empezar: «Necesito decidir si…». Úsala para separar lo que ya sabes de lo que todavía necesitas preguntar.

Imagina que organizas talleres y varias personas se inscriben, pero no llegan. Podrías preguntar si les gusta el programa. Esa respuesta no te dirá si conviene cambiar el horario, explicar mejor qué llevar o enviar un recordatorio.
Escribe la decisión en una frase
«Para el próximo taller, necesito decidir si cambio el horario o mejoro el recordatorio». Ahora tienes dos acciones concretas. Antes de preguntar, revisa qué información ya existe: cuántas personas faltaron, qué horarios probaron y cuándo salió el último mensaje.
Ejemplo · Taller
Pregunta para decidir
¿Qué pasó ese día que influyó en que no pudieras asistir?
Escucha a quien puede aclarar la duda
Si quieres entender las ausencias, incluye a quienes se inscribieron y no asistieron. Preguntar únicamente a quienes llegaron te dejaría fuera una parte de la experiencia. Prueba con una pregunta sobre la última ocasión: «¿Qué pasó el día del taller que influyó en que no pudieras asistir?»
Pew Research Center explica que una prueba inicial con preguntas abiertas puede revelar respuestas que el equipo no había previsto. En este ejemplo, quizá aparezca una tercera opción: facilitar el acceso al lugar. Guía de Pew Research Center.
Decide qué harás con lo que escuches
Si varias personas mencionan un horario incompatible, podrías ensayar otra franja. Si el problema fue que no encontraron la dirección, prueba una invitación con instrucciones más claras. Son señales para escoger un ensayo, no estimaciones de cuántas personas volverán.
Completa: «Necesito decidir si ___. Ya sé ___. Me falta entender ___. Puedo preguntárselo a ___».